Sí, soy un amargado y que.
Normalmente no me gusta leer críticas o cualquier otra escritura sobre una película antes de verla. Veo el trailer y, para mi, eso es lo que me tiene que convencer de verla o no. Mi opinión es que no quiero que lo que opinen otras personas influencien mis expectativas al estar viendo la película. Pero en el caso de Little Miss Sunshine de Jonathan Dayton, veterano de videos musicales, fue imposible. En la tele, en revistas, las nominaciones a numerosos premios, hasta mi familia… por todos lados nadie podía hablar mal de esta película. Sin leer un solo articulo, me deje influenciar.
Deje muchas otras películas que traía en la mano en cuanto vi que Little Miss estaba en frente. Y no solo yo! Cuando mis amigos vieron que la tenía en mi casa todos se emocionaron con la idea de juntarnos para verla.
Ahora, el porque digo que soy amargado. La película es pé-si-ma.
No hay otra forma de describirla. Bueno, a lo mejor si lo hay. Sentimentaloide, incoherente, inconsistente, mal hecha… Me estoy pasando?
Bueno, puedo decir algo bueno. No es la peor película que he visto. Estoy seguro que hay cosas rescatables que se me escapan después de verla. Tiene un muy buen casting. Pero ahí les va la razón de mi aversión.
El Hollywood de los 90s ayudo al crecimiento de un género que no había recibido mucho respeto en las épocas anteriores: el “indie” o cine independiente. Gracias al crecimiento de las escuelas de cine en Estados Unidos (cuyas primeras generaciones nos dieron a Scorsese, Spielberg, Copolla, entre otros) había una nueva enorme fuerza de trabajo buscando vacantes en el departamento de “directores de cine”. El problema es que no había muchas. Además había muchos otros que nunca estudiaron cine y que buscaban el mismo trabajo. El único refugio para los ambiciosos (talentosos y no) era el cine de bajo presupuesto. Empezar a agarrar dinero de aquí y de allá y hacer una película. Pero como no había dinero para explosiones o grandes estrellas lo que tenia que tener peso era el guión. Empezaron a salir historias interesantes, estructuras narrativas no convencionales, técnicas de cámara y de edición nuevas, actores no muy conocidos y ex conocidos con mucho talento a quienes les urgía trabajar y lo harían bien con bajos sueldos… un poco parecido al New Wave francés de los 60s.
Normalmente no me gusta leer críticas o cualquier otra escritura sobre una película antes de verla. Veo el trailer y, para mi, eso es lo que me tiene que convencer de verla o no. Mi opinión es que no quiero que lo que opinen otras personas influencien mis expectativas al estar viendo la película. Pero en el caso de Little Miss Sunshine de Jonathan Dayton, veterano de videos musicales, fue imposible. En la tele, en revistas, las nominaciones a numerosos premios, hasta mi familia… por todos lados nadie podía hablar mal de esta película. Sin leer un solo articulo, me deje influenciar.
Deje muchas otras películas que traía en la mano en cuanto vi que Little Miss estaba en frente. Y no solo yo! Cuando mis amigos vieron que la tenía en mi casa todos se emocionaron con la idea de juntarnos para verla.
Ahora, el porque digo que soy amargado. La película es pé-si-ma.
No hay otra forma de describirla. Bueno, a lo mejor si lo hay. Sentimentaloide, incoherente, inconsistente, mal hecha… Me estoy pasando?
Bueno, puedo decir algo bueno. No es la peor película que he visto. Estoy seguro que hay cosas rescatables que se me escapan después de verla. Tiene un muy buen casting. Pero ahí les va la razón de mi aversión.
El Hollywood de los 90s ayudo al crecimiento de un género que no había recibido mucho respeto en las épocas anteriores: el “indie” o cine independiente. Gracias al crecimiento de las escuelas de cine en Estados Unidos (cuyas primeras generaciones nos dieron a Scorsese, Spielberg, Copolla, entre otros) había una nueva enorme fuerza de trabajo buscando vacantes en el departamento de “directores de cine”. El problema es que no había muchas. Además había muchos otros que nunca estudiaron cine y que buscaban el mismo trabajo. El único refugio para los ambiciosos (talentosos y no) era el cine de bajo presupuesto. Empezar a agarrar dinero de aquí y de allá y hacer una película. Pero como no había dinero para explosiones o grandes estrellas lo que tenia que tener peso era el guión. Empezaron a salir historias interesantes, estructuras narrativas no convencionales, técnicas de cámara y de edición nuevas, actores no muy conocidos y ex conocidos con mucho talento a quienes les urgía trabajar y lo harían bien con bajos sueldos… un poco parecido al New Wave francés de los 60s.

Uno de los subgéneros más reconocibles del “indie” es el drama o comedia familiar. Los personajes no eran la familia perfecta. La intención era mostrar un retrato más realista de la familia norteamericana, o sea, disfuncional. Hay muy buenos ejemplos de este género, pero todo lo bueno tiene que acabar.
Little Miss Sunshine es el clímax del cliché. La estructura es la de la comedia familiar/road movie. Toda la familia se ve forzado a viajar juntos para llevar a la hija de 9 años a un concurso de belleza en California. De alguna manera lograron meter todos los elementos mas trillados de las películas indies: la drogadicción , Neitzche (porque no hay otro filósofo para los adolescentes que no hablan), las platicas motivacionales fracasadas, la homosexualidad, el suicidio, la vanalidad de los concursos de belleza… hasta una combi!! Y amarilla!!
Encima de todo esto, los personajes, todos con conflictos emocionales y con sus relaciones totalmente desmadradas, de repente a la mitad de la película todos son felices y se aman. Métele un cuerpo muerto en la cajuela y una coreografía familiar, un casting de actores reconocidos y tienes lista la receta: Indie for the Golden Globes.
Eso es lo que mas me da coraje. Ahora leo en Internet, en revistas y siguen sin hablar mal de esta película. Ya lo deberia de haber superado pero al parecer no.
A lo mejor si estoy exagerando. A lo mejor si estoy amargado y no me gustan las películas bonitas. A lo mejor… hay que aceptar la realidad. Esto es lo que la gente feliz quiere.
Jamás!!!
Chido pues’n…
Little Miss Sunshine es el clímax del cliché. La estructura es la de la comedia familiar/road movie. Toda la familia se ve forzado a viajar juntos para llevar a la hija de 9 años a un concurso de belleza en California. De alguna manera lograron meter todos los elementos mas trillados de las películas indies: la drogadicción , Neitzche (porque no hay otro filósofo para los adolescentes que no hablan), las platicas motivacionales fracasadas, la homosexualidad, el suicidio, la vanalidad de los concursos de belleza… hasta una combi!! Y amarilla!!
Encima de todo esto, los personajes, todos con conflictos emocionales y con sus relaciones totalmente desmadradas, de repente a la mitad de la película todos son felices y se aman. Métele un cuerpo muerto en la cajuela y una coreografía familiar, un casting de actores reconocidos y tienes lista la receta: Indie for the Golden Globes.
Eso es lo que mas me da coraje. Ahora leo en Internet, en revistas y siguen sin hablar mal de esta película. Ya lo deberia de haber superado pero al parecer no.
A lo mejor si estoy exagerando. A lo mejor si estoy amargado y no me gustan las películas bonitas. A lo mejor… hay que aceptar la realidad. Esto es lo que la gente feliz quiere.
Jamás!!!
Chido pues’n…


...por fin... el año está comenzando...






